El discurso de las ideas

1. La fuerza de la izquierda

El PSOE puede y debe cambiar para cumplir con su misión en cada momento histórico. El PSOE no tiene recambio en la política española. La fuerza de la izquierda y sus posibilidades de gobernar están directamente ligadas a la fuerza y la capacidad del Partido Socialista.

2. Proyectar nuestros valores de siempre a lo que demanda la sociedad

Mi objetivo: recuperar la confianza de la mayoría de los españoles para un nuevo proyecto socialista que proyecte nuestros valores de siempre a lo que demanda la sociedad de la segunda década del siglo XXI.

3. Ideas, fuerza, ilusión y equipo

Me presento porque creo que puedo ser útil, útil porque tengo ideas que aportar, porque tengo fuerzas, ilusión y equipo para afrontar esta etapa. Ideas, fuerza, ilusión y equipo por eso me presento.

4. Tengo compañeros y compañeras

Sé distinguir muy bien un compañero de un adversario. Y mis adversarios no están dentro del Partido Socialista .Lo que proclamamos fuera (juego limpio, transparencia, honestidad intelectual y respeto), debemos practicarlo en casa.  Yo en el partido no tengo rivales: tengo compañeros y compañeras.

5. Cambio y unidad

En mi vida política tengo un vivido recuerdo de dos congresos. Aquél en el que Felipe González nos convirtió en un partido de gobierno, y fue la antesala del triunfo electoral, el del cambio. El segundo, el que ganó José Luis Rodríguez Zapatero y anticipó la victoria del año 2004.  De aquel congreso y de la etapa posterior todo el mundo destaca la capacidad de José Luis para alcanzar la unidad del PSOE en torno a un proyecto. Dos congresos, dos palabras: cambio y unidad. Son las palabras en torno a las cuales quiero articular mi actuación, mi proyecto para el PSOE.

6. Recuperar la confianza

Yo creo poco en los votos de premio y de castigo. Creo en los votos de la confianza y de la desconfianza. Hemos perdido los votos porque hemos perdido la confianza de la gente; y recuperaremos los votos cuando recuperemos la confianza de la mayoría. Sólo estaremos en condiciones de recuperar la confianza de la mayoría si somos capaces desde la oposición de actuar y que se nos vea como un factor real y necesario para superación de la crisis.

7. Recuperación económica y cohesión social

Vincular nuestra política de oposición a la recuperación económica y a la cohesión social es  el camino adecuado para volver a ganar la confianza de los ciudadanos.

8. Oposición Útil: utilidad para acordar, firmeza para discrepar

La oposición tiene que ser es útil para el país, y útil también para  nuestro objetivo de recuperar la confianza. Una utilidad que no está reñida con la firmeza. Utilidad para acordar si ello es posible. Firmeza para discrepar si ello es necesario. Firmeza que se transformará en beligerancia si la derecha quiere aprovechar la crisis para desmantelar los derechos sociales alcanzados.

9. A nosotros nos exigen mucho más

Nosotros no somos el PP y no somos como ellos, y nuestro mayor error sería actuar como ellos. A nosotros nos exigen mucho más: que no dejemos nunca de responder a nuestra condición de partido de gobierno y de instrumento político al servicio del interés general.

10. Nuestra recuperación tiene que empezar ya

Nuestra recuperación tiene que empezar ya, en nuestra tarea de oposición. Y nuestra base de partida son nuestros siete millones de votos. ¿Hay que recuperar los que se han marchado? Sin duda, pero no podemos olvidarnos de quienes nos votaron. Cumplir con ellos nuestra primera obligación.

11. Otro modelo: Andalucía

Una salida justa de la crisis no es una salida ilusoria. Allá donde gobernamos lo estamos demostrando, como en Andalucía. El Presidente Griñan ha demostrado que se puede ser austero sin poner en riesgo los servicios sociales básicos. Que se puede combinar la lucha contra el déficit con estímulos a la economía para empezara a crecer y crear empleo.   Por eso son tan importantes las elecciones andaluzas. Lo que realmente está en juego es si hay otro modelo de salida de la crisis distinto al que propone la derecha en España.

12. Aglutinar el voto progresista

Tenemos que conseguir dos cosas; recuperar el voto que se nos ha ido al PP y aglutinar el voto progresista. No podemos plantearnos ambos objetivos como metas incompatibles. Nuestros triunfos electorales lo demuestran. Y la historia es terminante en este sentido: aglutinaremos el voto progresista cuando los progresistas nos vean capaces de competir con la derecha y ganarla. Eso es lo que ocurrió en el 2008 y no ha ocurrido ahora.

13. Reformas sí. Reinvenciones, refundaciones no

Reformas sí. Reinvenciones, refundaciones no. Vivimos una crisis que es ante todo la de un modelo que no es el nuestro. Es la crisis del capitalismo financiero, de la desregulación a ultranza, del imperio de los mercados. Esas son las cosas que debemos cambiar, pero no vaya a ser que pendientes de reformar lo nuestro nos olvidemos que quienes han fracaso son ellos.

14. Conferencia en la primavera del año 2013

No vamos a resolver los interrogantes en un mes, ni en dos ni en tres. Si salgo elegido, abriré un debate para profundizar en las conclusiones del próximo Congreso. Un debate abierto, por supuesto a los militantes. Pero también a todos aquellos ciudadanos progresistas que quieran participar. Un debate que debe concluir en una gran Conferencia en la primavera del año 2013 a la que sumaremos a representantes de los partidos socialistas europeos, de los principales partidos socialdemócratas del mundo.

15. Competitividad de nuestra economía

Debemos hacer un esfuerzo especial en la competitividad de nuestra economía. Es la clave del futuro de nuestro país. Porque es un espacio político en el que la derecha aparece con ventaja. Injustamente pero aparece. Y ni es así, ni debe ser así.

16. Estado del Bienestar

El Estado del Bienestar es esencialmente una gran conquista de la socialdemocracia europea. La derecha siempre ha sospechado del Estado del Bienestar. Siempre ha sostenido, en época de bonanza, no digamos nada en época de crisis, que no era sostenible. Por eso nos corresponde a nosotros hacerlo sostenible. Nosotros no podemos ser una izquierda conservadora.

17. Europa

Europa. La unidad política y económica de Europa ya no es un deseo a largo plazo: es una exigencia inmediata. Los socialistas tenemos que encabezar la causa europea, porque además las políticas progresistas sólo serán viables en ese marco. Y tenemos que llevar ese compromiso a nuestros propios instrumentos políticos. Tiene que haber un Partido Socialista Europeo de verdad.

18. Soberanía de la democracia y la legitimidad del poder democrático

En el inicio el siglo XXI, la democracia se enfrenta a la vez a un peligro y a una gran oportunidad. Afirmar la soberanía de la democracia y la legitimidad del poder democrático por encima de cualquier otro no es retórica. En los tiempos que corren, es un imperativo inmediato. Con la democracia ocurre como con el Estado del Bienestar: para defenderla y garantizar su supervivencia, hay que reformarla. Y lo tenemos que hacer los propios demócratas.

19. Nuevas formas de decidir, de votar, de debatir, de participar, de movilizar y de informar

La red es el espacio democrático por excelencia. El mayor foro imaginable para el debate y la participación política de los ciudadanos. Si cambia la forma de producir, de trabajar, de comprar y vender, de aprender y de divertirse, con más razón tiene que cambiar la forma de hacer política en democracia. Hay que crear nuevas formas de decidir, de votar, de debatir, de participar, de movilizar y de informar.

20. Un gran partido

Nuestra prioridad estratégica tiene que ser recuperar el poder que hemos perdido en ayuntamientos y en comunidades autónomas. Esa tarea requiere un gran partido, capaz de estar presente en todos los territorios, de generar liderazgos y de sostener proyectos alternativos sólidos en todas partes.

21. No necesitamos un líder, sino muchos

El liderazgo nacional es importante pero no nos va a devolver todos los Ayuntamientos y Comunidades que tenemos que recuperar. No necesitamos un líder, sino muchos. En este momento la tarea del partido es más colectiva que nunca.

22. Un partido de mayorías

Necesitamos más que nunca un gran instrumento político, un gran partido. Un partido de mayorías, capaz de conseguir que el núcleo central de la sociedad se sienta representado en sus políticas. No se trata sólo de defender a los más débiles o a los amenazados por la exclusión, sino de representar a la gran mayoría de ciudadanos y ciudadanas que viven exclusivamente de su trabajo,  que tienen familias, que comparten valores, problemas y aspiraciones con muchos millones más. Las clases medias.

23. Un partido intergeneracional

Un partido intergeneracional, con el que puedan identificarse personas de todas las edades. Y tendremos que reflexionar seriamente qué nos pasa desde hace ya algún tiempo con los ciudadanos de mayor edad. Tienen que poder confiar en nosotros los jóvenes  y los mayores, porque sólo así podremos sostener mayorías sólidas.

24. Un partido nacional

Necesitamos un partido capaz de tener presencia y fuerza en todos los territorios de España. Lo que significa, por supuesto, conocer y defender la realidad específica de cada territorio. Pero significa también ser y actuar como lo que siempre hemos sido: un partido nacional, capaz de vertebrar España como proyecto colectivo, capaz de decir lo mismo en todas partes y, sobre todo, de que se nos perciba así. Y en los últimos tiempos los ciudadanos no nos han percibido así.

25. La España de las autonomías

Nosotros no vamos a participar en estrategias que implican reformar o cuestionar una y otra vez la arquitectura institucional de la España de las autonomías. La arquitectura de España está definida y nosotros estamos conformes con ella, entre otras cosas porque hemos sido decisivos en su diseño y en su construcción. Ahora se trata de hacer que el edificio funcione y que sea habitable y confortable para todos.

26. Un partido más democrático que nunca

Partido abierto. Sólo seremos eficaces si construimos un partido más democrático que nunca, más participativo que nunca, más abierto que nunca a las corrientes y a los impulsos de la sociedad. Si nos creemos de verdad que el partido no es un mundo cerrado que pueda funcionar autónomamente de la sociedad y que no es propiedad exclusiva de sus militantes, sino de todos los hombres y mujeres que necesitan un instrumento político para hacer realidad sus ideas y sus aspiraciones.

27. Estar presentes en la sociedad

Os propongo que nos apoyemos en el PSOE para cambiar el PSOE. No sólo la forma de elegir a los dirigentes, también la forma de estar presentes en la sociedad y relacionarnos con ella, la forma de tomar nuestras decisiones y elaborar nuestras políticas y nuestros programas, la forma de concebir nuestra acción política cotidiana.

28. Reforma integral del partido

Hay que ir hacia una reforma integral del partido porque es el propio concepto de la organización política tal como la hemos concebido hasta ahora lo que puede estar en cuestión. Los métodos tradicionales de movilización política y de encuadramiento no podrán competir con la fuerza insuperable de las redes sociales y de la comunicación universal en tiempo real. En esto del partido pasa como con todos los demás: o nos aliamos con los cambios o los cambios se ocuparán de dejarnos atrás.

29. Primarias abiertas a todos los ciudadanos

Cuando proponemos que nuestro próximo candidato pueda ser elegido en unas primarias abiertas a todos los ciudadanos que deseen participar en ellas, lo hacemos, sobre todo por establecer una nueva cultura de partido. No se trata sólo de las primarias: deberíamos ser capaces de articular un espacio en el que varios millones de simpatizantes sientan que pueden colaborar, intervenir, opinar y tomar parte en nuestras decisiones. Del voto de adhesión al voto de participación: esa es también una parte del mensaje incorporado a los siete millones de votos que acabamos de recibir.

30. Participación permanente

Un partido de participación permanente. Acabar con  el votar y olvidar. Acabar con el delegar y no participar. Los militantes son hoy ciudadanos informados, con criterio, preparados para asumir la responsabilidad de una participación permanente en debates y decisiones.

31. Un partido de participación global

Un partido de participación global. Acabar con el encuadramiento obligatorio en la agrupación territorial. Si la participación cívica se desarrolla en el trabajo, en el estudio, en el ocio, ¿por qué no ha de ser igual con la participación política? Participación socialista en cualquier ámbito y a cualquier hora.

32. Participación social

Un partido de participación social. Acabar con la “autoparticipación”. No se hace socialismo una tarde a la semana en el enésimo debate sobre nosotros mismos. Se hace socialismo participando en la defensa de la enseñanza pública, en la cooperación al desarrollo y en lucha activa por la igualdad entre mujeres y hombres.

33. Participación tecnológica

Un partido de participación tecnológica. Acabar la asamblea de barrio como opción única para participar en el PSOE. Las tecnologías y las redes sociales ofrecen mil opciones para una participación rica, atractiva y socialmente influyente. Aprovechémoslas.

34. Un partido unido y coherente

Y este partido democrático, participativo y abierto tiene que ser a la vez un partido unido y coherente. Sus propuestas y sus políticas tendrán sentido en la medida en que sea posible llevarlas a la práctica desde el gobierno. No perdamos jamás de vista esta dimensión.

35. Cambio y unidad

Cambio y unidad; estos son los dos conceptos que sintetizan, en relación al partido, lo que yo creo que debería ser el resultado del 38 Congreso. Cambio y unidad. Ambas cosa son imprescindibles; pero cualquiera de ellas sin la otra será

36. Debate sobre las ideas

No es el debate sobre el debate, sino sobre las ideas. Y sugiero a todos que lo hagamos poniendo las ideas encima de la mesa.  Y os propongo que no caigamos en el pesimismo, porque el pesimismo paraliza. Es tiempo de reflexión, pero también de acción. Tiempo de reivindicación del futuro. Tiempo para cambiar el miedo por ilusión.

37. Aprovechar la capacidad y la vocación política de todos nuestros militantes

Es tiempo para aprovechar la capacidad y la vocación política de todos nuestros militantes. Y tiempo para abrirnos a la sociedad, para nutrirnos de toda la vitalidad que está en la calle. Es tiempo para recuperar el prestigio de la política, invertir la relación entre política y mercados, para reivindicar la legitimidad superior de la voluntad popular, para defender la prioridad de los intereses generales.

38. Un PSOE fuerte, activo y preparado

Es tiempo de más democracia: más democracia política, más democracia social, más democracia económica. Y, sobre todo, es tiempo para responder como partido a las expectativas de nuestra sociedad. No solo lo esperan de nosotros los millones de españoles y españolas que nos han votado y con los que hemos adquirido un firme compromiso. Lo espera una mayoría de ciudadanos que desea ver un PSOE fuerte, activo y preparado para asumir responsabilidades de gobierno en defensa de un proyecto de justicia, progreso y libertad. Por todo eso estoy aquí esta noche. Y por todo eso es por lo que os pido vuestro apoyo a la Secretaria General del PSOE.